Desde el punto de vista chamanico todos los seres humanos desde que nacemos, lo sepamos o no, tenemos espíritus guardianes que tienen la esencia de un guía espiritual animal o animal de poder. Un viaje chamánico puede traer de regreso el Animal de Poder si este se ha perdido. De esta forma, la persona recuperará la fuerza, la vitalidad y las ganas de vivir.